Primer corte de pelo de un niño: cómo preparar la visita a la barbería
Barbería · Santos Tattoo & Barber ·
Cuéntale antes de qué va: la silla, la capa, el ruido de la máquina y que el barbero le tocará el pelo. Ve con tiempo, sin prisa y descansado. Enséñale la barbería de antemano si puedes, y deja que sea él quien te vea tranquilo. Con calma, casi siempre sale bien.
Háblale antes de lo que va a pasar
Lo que más asusta a un niño es lo que no conoce. Dedica un rato los días de antes a contarle, con palabras sencillas, a dónde van y qué ocurre: te sientas en una silla alta, te ponen una capa, el barbero te peina y corta con tijera y con una máquina que hace ruido. Puedes enseñarle un vídeo de otros niños en la barbería o jugar a la peluquería con sus muñecos. No hace falta prometerle nada ni sobornarle: basta con que sepa que no duele y que tú estás ahí.
El día de la visita: hora, ánimo y calma
Elige una hora en la que esté descansado y con la barriga llena. Un niño con sueño o con hambre lo lleva peor, sea cual sea el corte. Llega con unos minutos de margen para que pueda mirar el sitio, ver cómo trabaja el barbero y acostumbrarse al ruido antes de sentarse. Si te ve tranquilo, se tranquiliza. Si tú estás tenso, lo nota. Y si tiene miedo a la máquina, se puede empezar con tijera y dejar la máquina para el final, o para otra visita.
Qué decirle al barbero
Lo más útil es que el barbero sepa cómo es tu hijo: si es tímido, si le molesta que le toquen las orejas o la nuca, si es su primer corte. Con eso adapta el ritmo. Dile también cómo lo quieres: corto por los lados, algo más largo arriba, un corte fácil de peinar por las mañanas. Si traes una foto, mejor. Y si tienes dudas sobre el corte, pregunta sin miedo, que para eso estamos.
Si llora o no quiere sentarse
Pasa, y no pasa nada. Lo peor es forzarlo. Si no quiere sentarse, puede hacerlo en tu regazo al principio. Si llora, se hace una pausa, se le deja mirar, se le explica lo que viene. Hay niños que necesitan dos o tres visitas para acostumbrarse, y está bien: un primer corte que sale a medias pero sin disgusto es mejor que uno terminado a la fuerza. Luego, un elogio sincero y nada más.
Después del corte: que quiera volver
Lo importante del primer corte es que la barbería le quede como algo normal, no como un trago. Dile lo bien que lo ha hecho, pregúntale qué le ha parecido y vuelve cuando le toque de nuevo. Cuanto más repitas, más fácil se vuelve. A partir de ahí, la barbería será un sitio al que va con su padre o su madre, y a lo mejor hasta pide ir.
Preguntas frecuentes
¿Cómo preparo a mi hijo para su primer corte de pelo en la barbería?
Cuéntale antes qué va a pasar: la silla, la capa, la máquina y que no duele. Ve a una hora en la que esté descansado, llega con margen y mantén la calma. Si te ve tranquilo, él también lo está.
¿Qué hago si mi hijo llora o no quiere sentarse?
No lo fuerces. Puedes sentarlo en tu regazo, hacer pausas o empezar solo con tijera. Si hace falta, se deja para otro día. Un primer corte con calma sirve más que uno terminado a la fuerza.
¿Qué le digo al barbero antes de empezar?
Cuéntale que es su primer corte, si es tímido o si le molesta algo, como la máquina o las orejas. Y explícale cómo quieres el corte. Con esa información el barbero adapta el ritmo.
¿Dónde llevo a mi hijo a cortarse el pelo en Castelldefels?
En Santos Tattoo & Barber, tu barbería en Castelldefels, en Carrer Arcadi Balaguer, 76. Puedes reservar por Booksy o escribirnos por Instagram en @santos_tattoobarber y contarnos cómo es tu hijo.